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Inalcanzable.

Así que de esto se trataba. Las mañanas de ansiedad, el frío inverosímil, la espera compulsiva, las horas arrasando. La cara de idiota indisimulable, la mala noticia en el buzón, todos los sueños calcados, el cargo de dedicación exclusiva y correr hacia el teléfono a ver que hay. Son interminables látigos, no específicos, nacidos desde un mismo punto.  Eso mismo que se interpone cuando caminamos por la calle y el viento nos envuelve, pensando en una nube blanca, uno va como si tuviera prisa por la paz, entonces va, tranquilo; y de repente, sólo se corta un segundo en frente nuestro, en un instante todo se desparrama. Y nadie sabe porqué, pero sucedió que tiramos todos los papelitos en el próximo volquete. Así nomás, la amargura. De esto se trataba, de los olvidos, la falta de atención, la mano levantada pidiendo ayuda, la búsqueda ciega, las ganas durmiendo bajo la almohada. Un beso, dos besos, tres abrazos, pasan por el colador, ¿y qué queda? Esto. El deseo.



Foto: Cuesta del Lipán - Jujuy

Comentarios

  1. hey... un par de cositas:
    da la casualidad que justo antes de que firmes...estaba pensando en actualizar ambas listas... hubo mucha musica en estos tiempos...
    otra: tu blog es muy lindo, inevitablemente inyecta calma...
    y otra: aqui tus manos por el tema de gabo ferro?
    saludos

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  2. Me gustaron mucho tus letras...
    Abrazos...

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